La competencia tecnológica entre China y Estados Unidos ha entrado en una etapa en la que ya no basta con comparar qué país desarrolla los modelos de inteligencia artificial más sofisticados. Una parte cada vez más importante de esta disputa se encuentra en la manera en que esos modelos se distribuyen, se utilizan y pueden ser modificados por terceros. En este escenario han adquirido especial relevancia los llamados modelos de pesos abiertos, sistemas cuyos parámetros entrenados pueden ponerse a disposición de los usuarios para que los descarguen, ejecuten y adapten, frente a los modelos cerrados cuyo acceso permanece bajo el control de sus desarrolladores. China ha convertido esta estrategia en uno de los elementos más visibles de su expansión internacional en inteligencia artificial, con compañías como DeepSeek, Alibaba y Z.ai desarrollando modelos que pueden utilizarse fuera de sus propias plataformas.
La cuestión ha adquirido mayor importancia durante 2026 porque algunos desarrolladores chinos están tratando de encontrar mecanismos que permitan conservar las ventajas de los pesos abiertos sin ignorar los riesgos asociados con ellos. En septiembre de 2026, Z.ai y Concordia AI presentaron un marco específico para gestionar los riesgos de los modelos de pesos abiertos, basado en un proceso de seis etapas. Esta propuesta no equivale a una ley china ni significa que China haya establecido una prohibición general sobre estos sistemas, sino que constituye un marco de gestión de riesgos elaborado por actores vinculados al ecosistema de inteligencia artificial. Esta diferencia es importante porque existen propuestas y debates cuyo alcance todavía puede evolucionar.
¿Qué significa que un modelo tenga pesos abiertos?
Para comprender por qué los modelos de pesos abiertos son importantes para China y para la competencia internacional es necesario distinguir entre un modelo de inteligencia artificial y el servicio mediante el cual una empresa permite utilizarlo. Durante el entrenamiento de un modelo, millones o miles de millones de parámetros se ajustan para que el sistema aprenda patrones presentes en grandes cantidades de información, y esos valores numéricos reciben habitualmente el nombre de pesos. Cuando una compañía mantiene esos pesos bajo su control y ofrece el modelo exclusivamente mediante una interfaz o una API, conserva una capacidad considerable para aplicar filtros, modificar el sistema, limitar funciones o retirar el acceso. Cuando los pesos se publican para su descarga, otras personas pueden ejecutar el modelo en sus propios equipos o servidores sin depender necesariamente de la infraestructura de la empresa que lo desarrolló.
La expresión “pesos abiertos” tampoco significa automáticamente que todo el sistema sea código abierto en el sentido más estricto. Pueden existir diferencias entre disponer de los pesos de un modelo, conocer completamente el código utilizado para entrenarlo, disponer de los datos empleados durante el entrenamiento y contar con documentación detallada sobre su desarrollo. Los términos “open source”, “open-weight” y “open model” pueden describir grados diferentes de apertura. Esta distinción resulta especialmente importante en el caso de China, porque la estrategia de sus empresas no depende solamente de publicar software, sino de permitir que desarrolladores de diferentes países puedan construir nuevas aplicaciones a partir de determinados modelos.

¿Por qué China apuesta por esta estrategia?
El crecimiento de China en el ámbito de los modelos de pesos abiertos no puede explicarse únicamente por una decisión puntual de una empresa. Durante los últimos años se ha desarrollado en China un ecosistema compuesto por grandes compañías tecnológicas, laboratorios especializados, universidades y organizaciones que trabajan en distintos tipos de modelos. DeepSeek se convirtió en el caso más conocido internacionalmente después de la publicación de modelos como R1, mientras Alibaba ha impulsado su familia Qwen y otras empresas chinas han seguido estrategias similares. Por ello, hablar actualmente de inteligencia artificial china no equivale únicamente a hablar de una compañía, sino de un conjunto creciente de actores tecnológicos que compiten y buscan ampliar la presencia internacional de China.
El efecto DeepSeek y el cambio de percepción
La aparición de DeepSeek modificó la discusión internacional porque puso en cuestión la idea de que disponer de enormes cantidades de computación y de los chips más avanzados fuera la única vía para desarrollar modelos competitivos. La compañía consiguió una gran atención con modelos capaces de realizar tareas de razonamiento y programación, mientras utilizaba técnicas orientadas a mejorar la eficiencia del entrenamiento y de la inferencia. Esto no significa que todos los modelos chinos hayan superado a todos los modelos estadounidenses, ni que las diferencias tecnológicas entre China y Estados Unidos hayan desaparecido. Lo que sí puede observarse es que DeepSeek contribuyó a demostrar que la competencia también podía producirse alrededor de la eficiencia, el coste, la disponibilidad y la capacidad de adaptación.
La evolución posterior ha mantenido esa tendencia, aunque conviene evitar conclusiones generales basadas en un único parámetro. Durante 2026 han aparecido modelos chinos de nueva generación procedentes de empresas como Z.ai y Moonshot AI, y distintos análisis técnicos han situado algunos modelos de pesos abiertos chinos cerca de sistemas estadounidenses de gran capacidad en determinadas pruebas. Los resultados dependen de los benchmarks utilizados, de las versiones comparadas y de las capacidades concretas que se midan, por lo que una clasificación absoluta entre China y Estados Unidos sería difícil de justificar únicamente a partir de esas pruebas. Lo que sí resulta observable es el crecimiento del ecosistema chino y la presencia cada vez mayor de modelos desarrollados en China entre las alternativas disponibles para desarrolladores de todo el mundo.
La paradoja de abrir los modelos y después intentar controlarlos
Aquí aparece una de las principales contradicciones de esta estrategia. La publicación de los pesos permite que un modelo sea estudiado, adaptado y distribuido con mucha más libertad, pero también significa que el desarrollador original deja de controlar completamente lo que ocurre después de la publicación. Un usuario puede modificar el sistema mediante ajuste fino, eliminar determinadas barreras de seguridad, combinarlo con otras herramientas o crear una versión derivada que posteriormente se distribuya a otras personas. En un servicio cerrado, una compañía puede modificar sus filtros, suspender una cuenta o actualizar el modelo, mientras que un modelo de pesos abiertos que ya ha sido descargado puede continuar funcionando aunque el desarrollador original cambie sus políticas.
Esta característica hace que los modelos abiertos tengan un perfil de riesgo diferente al de los sistemas que funcionan exclusivamente desde servidores controlados por una compañía. Informes internacionales sobre seguridad de la inteligencia artificial han señalado que las salvaguardas pueden ser más fáciles de eliminar en modelos de pesos abiertos y que, una vez publicados los parámetros, el desarrollador pierde la capacidad de recuperarlos de forma efectiva. Esto no significa que todos los modelos abiertos sean peligrosos ni que los modelos cerrados sean seguros por definición, porque ambos tipos presentan riesgos diferentes. La diferencia fundamental está en la capacidad de intervención posterior del desarrollador, y es precisamente ahí donde China está intentando desarrollar nuevos mecanismos de gestión.
La propuesta china de las seis etapas
La iniciativa presentada en septiembre de 2026 por Z.ai y Concordia AI intenta abordar precisamente ese problema. El marco parte de una premisa sencilla: si los pesos no pueden retirarse una vez publicados, la seguridad debe evaluarse antes de la distribución y debe existir una estrategia específica para los riesgos que puedan aparecer posteriormente. La propuesta organiza la gestión en seis etapas que van desde la identificación de riesgos hasta la gobernanza, adaptando procedimientos que tradicionalmente se utilizan para modelos cuyo acceso permanece bajo control del desarrollador. Sus autores presentan el marco como una base para equilibrar los beneficios de la apertura con los problemas derivados de la pérdida de control después de la publicación.
La propuesta resulta significativa porque reconoce que la seguridad de un modelo abierto no puede depender exclusivamente de filtros aplicados a una interfaz. En un modelo cerrado, una compañía puede impedir determinadas solicitudes antes de que lleguen al sistema o bloquear respuestas antes de entregarlas al usuario, mientras que una persona que ejecuta localmente los pesos puede modificar esas capas de protección. Por esa razón, el enfoque propuesto presta especial atención a la identificación de capacidades potencialmente peligrosas antes de publicar los pesos, a la evaluación de vulnerabilidades y a la aplicación de medidas de mitigación. Para China, este tipo de marco puede representar un intento de convertir la gestión de modelos abiertos en un proceso más sistemático, aunque todavía no demuestra que los problemas de control hayan quedado resueltos.
De la innovación tecnológica a la regulación
El interés de las autoridades chinas por controlar los riesgos de la inteligencia artificial no comenzó con DeepSeek ni con el debate sobre los pesos abiertos. China aprobó en 2023 normas provisionales para los servicios de inteligencia artificial generativa que establecieron obligaciones relacionadas con contenidos, seguridad, protección de datos, propiedad intelectual y transparencia. Esas reglas se aplican a determinados servicios ofrecidos al público dentro de China y no deben confundirse automáticamente con una regulación universal de todos los modelos de pesos abiertos existentes. La normativa refleja, sin embargo, una característica constante del enfoque chino: promover el desarrollo de la inteligencia artificial mientras se introducen mecanismos de supervisión sobre determinadas aplicaciones.

El problema geopolítico: Una tecnología que se puede copiar
La dimensión internacional es fundamental porque los modelos de pesos abiertos no respetan fácilmente las fronteras económicas tradicionales. Si una compañía publica un modelo y este alcanza una gran difusión, desarrolladores de otros países pueden descargarlo y utilizarlo sin necesidad de establecer una relación comercial directa con el creador. Para China, esto representa una oportunidad porque permite que sus tecnologías entren en ecosistemas extranjeros con una velocidad que sería más difícil de conseguir mediante servicios exclusivamente controlados desde China. Para Estados Unidos y otros países, al mismo tiempo, plantea preguntas sobre seguridad, dependencia tecnológica, privacidad, propiedad intelectual y posible utilización de modelos extranjeros en infraestructuras sensibles.
La cuestión se vuelve más compleja porque los modelos abiertos pueden tener aplicaciones tanto comerciales como científicas y técnicas. Una empresa puede utilizar un modelo chino para automatizar procesos, mientras que un investigador puede emplearlo para experimentar con nuevas técnicas de inteligencia artificial. La posibilidad de ejecutarlo localmente puede reducir costes y ofrecer un mayor control sobre los datos, pero también puede dificultar la supervisión externa. En consecuencia, la discusión sobre China y los modelos abiertos ya no pertenece únicamente al ámbito empresarial, sino que se relaciona con la política tecnológica, la ciberseguridad y la competencia internacional. La distribución de software de inteligencia artificial puede convertirse, en determinadas circunstancias, en una forma de influencia tecnológica que trasciende las fronteras.
China y la competencia por la adopción
La estrategia de China también puede analizarse desde otra perspectiva: no necesariamente obtiene mayor influencia quien crea el modelo con mejores resultados en todas las pruebas, sino quien consigue que sus tecnologías sean utilizadas por una comunidad amplia de desarrolladores. Un modelo barato, accesible y modificable puede generar un ecosistema de aplicaciones, empresas y proyectos derivados. Cada nuevo proyecto basado en ese modelo puede contribuir a ampliar su presencia y a generar conocimiento alrededor de sus herramientas. Este efecto de red puede ser especialmente relevante para China porque permite que empresas de distintos países incorporen tecnología china en sus propios productos sin que necesariamente exista una relación directa con una compañía china.
El riesgo de que la apertura se convierta en una desventaja
La dificultad para China consiste en que precisamente la apertura que ha ayudado a sus modelos a ganar usuarios puede limitar su capacidad para ejercer control sobre ellos. Si un modelo se distribuye ampliamente, los usuarios pueden modificarlo para aplicaciones que sus creadores originales nunca habían previsto, y algunos de esos cambios pueden reducir o eliminar sus mecanismos de seguridad. Por eso resulta razonable que los desarrolladores busquen mecanismos de evaluación previos a la publicación, aunque queda abierta la cuestión de cuánto control puede mantenerse realmente después de que miles de copias de un modelo circulen por Internet. La naturaleza difícilmente reversible de la publicación de los pesos constituye uno de los principales desafíos técnicos y regulatorios.
Este problema tampoco es exclusivamente chino. Estados Unidos, Europa y otros actores internacionales están discutiendo cómo regular los modelos de inteligencia artificial capaces de producir efectos importantes en seguridad, economía o sociedad, y los modelos de pesos abiertos ocupan un lugar particular en ese debate. Distintos análisis gubernamentales han estudiado los beneficios y riesgos de poner ampliamente a disposición los pesos de modelos fundacionales de doble uso. Estos estudios han señalado que la disponibilidad de los pesos puede favorecer la investigación y ampliar el acceso, pero también puede dificultar el control de posibles usos dañinos una vez que los modelos están fuera del alcance directo de sus desarrolladores. Por ello, el dilema al que se enfrenta China forma parte de un problema internacional más amplio.
La apertura también tiene ventajas importantes
Sería incompleto analizar los pesos abiertos exclusivamente desde la perspectiva del riesgo. La posibilidad de descargar y ejecutar un modelo permite que investigadores independientes examinen su comportamiento sin depender de los límites impuestos por una API, que las empresas pequeñas desarrollen aplicaciones sin pagar necesariamente por cada consulta y que las organizaciones adapten sistemas a sus necesidades concretas. También puede favorecer la competencia porque reduce la dependencia de un pequeño grupo de compañías capaces de financiar enormes infraestructuras de computación. En determinadas circunstancias, disponer de un modelo local puede resultar especialmente atractivo para organizaciones que necesitan mantener un mayor control sobre sus datos.
China frente a Estados Unidos: 2 estrategias diferentes
La comparación entre China y Estados Unidos no puede reducirse a una oposición sencilla entre modelos abiertos y modelos cerrados. En Estados Unidos también existen iniciativas de pesos abiertos y compañías que han experimentado con modelos cuya distribución permite distintos niveles de acceso y modificación. Del mismo modo, China cuenta con servicios de inteligencia artificial que mantienen determinadas capacidades bajo control y que no distribuyen necesariamente todos sus componentes. Aun así, existe una diferencia estratégica observable: una parte importante de la industria china ha convertido los modelos de pesos abiertos en una herramienta de expansión tecnológica, mientras que varias de las principales compañías estadounidenses han mantenido algunos de sus modelos más avanzados bajo acceso controlado.

La decisión de China de prestar especial atención a los modelos de pesos abiertos refleja una paradoja central de la inteligencia artificial contemporánea. La apertura puede ser una herramienta para reducir costos, acelerar la investigación, aumentar la adopción y permitir que empresas y desarrolladores adapten modelos a sus necesidades, pero esa misma apertura limita la capacidad del creador para controlar lo que sucede después de la publicación. China ha obtenido una presencia internacional significativa mediante un ecosistema en el que DeepSeek, Qwen, Kimi, GLM y otros modelos han ganado visibilidad, mientras diferentes análisis muestran el crecimiento de los modelos chinos dentro del mercado de pesos abiertos. Sin embargo, ese crecimiento también obliga a China a enfrentarse a una cuestión que afecta a todos los países: cómo gestionar una tecnología que, una vez distribuida, puede modificarse y copiarse con relativa facilidad.
Las iniciativas desarrolladas durante 2026, como el marco de seis etapas elaborado por Z.ai y Concordia AI, deben interpretarse dentro de ese contexto y no como una prueba de que China haya resuelto el problema. Se trata de un intento de construir procedimientos de evaluación y gestión de riesgos adaptados a una tecnología en la que las medidas de seguridad pueden ser alteradas después de la publicación y donde retirar los pesos resulta extremadamente difícil. Al mismo tiempo, los debates sobre posibles restricciones a la distribución internacional de modelos avanzados muestran que China está estudiando hasta dónde debe llegar la apertura cuando la inteligencia artificial comienza a considerarse también una tecnología estratégica. El resultado final de ese proceso todavía no está completamente definido, pero la dirección del debate es significativa: la batalla por la inteligencia artificial ya no consiste solamente en desarrollar el modelo con mejores resultados, sino también en decidir quién puede utilizarlo, quién puede modificarlo, dónde puede distribuirse y qué controles deben existir antes y después de su publicación.
En ese sentido, los pesos abiertos pueden convertirse en una de las piezas más relevantes de la competencia tecnológica entre China y Estados Unidos. Su valor no depende únicamente de las capacidades que tenga un modelo en el momento de su lanzamiento, sino de la cantidad de desarrolladores que puedan construir sobre él y de la velocidad con la que esas modificaciones se extiendan por el mundo. China parece haber identificado esa característica y ha utilizado la distribución abierta como una vía para ampliar la presencia internacional de sus tecnologías, mientras Estados Unidos y otros países estudian cómo responder a los riesgos y oportunidades que genera esta nueva forma de desarrollo. La cuestión decisiva durante los próximos años no será únicamente qué país desarrolla los modelos más avanzados, sino también qué combinación de apertura, seguridad, responsabilidad y regulación permitirá aprovechar sus beneficios sin ignorar los problemas que aparecen cuando una tecnología avanzada deja de estar bajo el control exclusivo de quienes la crearon.
Para las empresas que buscan comprender cómo estos cambios pueden afectar sus procesos, infraestructura y estrategia tecnológica, contar con acompañamiento especializado resulta cada vez más relevante. ITD Consulting ofrece servicios de tecnología y soluciones de TI orientados a organizaciones que necesitan evaluar nuevas herramientas, optimizar su infraestructura y aprovechar las oportunidades asociadas con la transformación digital. En un contexto internacional marcado por el rápido avance de la inteligencia artificial y por la competencia tecnológica entre China, Estados Unidos y otros mercados, analizar correctamente las oportunidades y los riesgos puede ayudar a las empresas a tomar decisiones tecnológicas más informadas. Para conocer los servicios de ITD Consulting y conversar sobre las necesidades específicas de su organización, puede escribir a [email protected].